¿Dónde estaba yo cuando murió Franco?
En estos días es inevitable transportarse al pasado para recordar qué hacías cuando te enteraste debla muerte de Franco.
Muchas personas que leen estas divagaciones dominicales conocerán la figura de Francisco Franco solo de pasada. En los últimos días he leído y oído que es un período de la Historia de España que sigue sin contarse adecuadamente en las aulas.
Yo tenía doce años cumplidos en septiembrw cuando en mi casa nos levantaron un poco antes para irnos al colegio. En mi familia, ante cualquier situación de este tipo siempre se optaba por seguir con normalidad la vida.
Yo, como Elvira Lindo, @lalindesca también fui al colegio ese día.
Bajamos a la parada del autobús escolar tras desayunar y solo aparecimos mi hermano y yo. El conductor nos llevó hasta el colegio solo a nosotros dos. No había más niños en las paradas.
Por supuesto, entonces no existían los móviles.
Al llegar, todo estaba cerrado y apareció el director paracomunicarnos: <<Una semana de luto nacional>>.
Vuelta a casa. Mi padre también volvió del trabajo.
Comenzamos a oír ruido; primero un murmullo; luego gritos. Los estudiantes del colegio “La Paloma” pasaban por debajo de nuestro balcón con periódicos en las manos y el titular en sus voces: <<Franco ha muerto>>.
Recuerdo también a mi padre revisar sus libros y esconder alguno como “El capital” de Karl Marx entre los botes de la cocina, en el fondo del armario. No nos explicaron mucho. Dijeron que “por si acaso”.
Yo tenía una tía “roja”, a la que habían matado en un pelotón de fusilamiento el 5 de agosto de 1939. Luego sería conocida como una de “las trece rosas”. Imagino que eso hace que el miedo en situaciones de incertidumbre corra por las venas de los que ya lo han sentido.
No soy historiadora. Estudié literatura, pero todas mis optativas fueron de historia. Aprendí que en casa se había callado mucho. Quizá eso hizo que quisiera escribir, contar historias, ficcionar la realidad documentando lo posible para que esas vidas que uno imagina quden en la retina de los que nos leen.
Después, aprender a vivir en democracia; conocer la vida política; sufrir un golpe de Estado y articular una Transición que años después se ha comprobado que no fue tan buena.
La lástima es que el desencanto está generando una Europa desmotivada que gira hacia extremos no deseables. Espero que la cordura y la madurezse impongan.
Recordad que siempre que se recortan las libertades es a las mujeres a las que primero se les cierran las puertas. No dejemos que lo hagan.
Fotografía: Portada del especial Franco, 50 años después publicado hoy, 16/11/2025 por El País







