Entramos en la sala principal del castillo. Impresionante con su órgano, que parecía una
iglesia. Mis hijos se arremolinaron en torno al letrero. Los mayores, entusiasmados,
comenzaron a tocar las teclas. Un misterio se desvelaría si conseguían adivinar la clave
correcta. Anna y James fracasaron en sus tres intentos. Pero el pequeño Henry acertó a la
primera. Y el fantasma apareció.

Como a ti
Como un perro herido me encontraba tras el asesinato de mi compañera. Todos llorábamos su pérdida pero no entendíamos por qué había muerto. ¿Quién podía haberle hecho aquello? ¿Qúé alma degenerada se había enseñado con su cuerpo? El forense determinó que no había sido...