Pero todos los tenemos. Llámalo propósitos, planes, sueños, deseos…
No se trata de escribir la carta a los Reyes Magos (o sí) pero nos gusta empezar el año en enero (aunque para muchos comienza en septiembre, tras las vacaciones de verano) con la ilusión de cambiar cosas o hacer otras nuevas. Lo del gimnasio y dejar de fumar eran ideas del siglo pasado.
La mayoría de las personas, si no van al gimnasio, llevan años optando por una vida más sana, por una alimentación más equilibrada, por caminar al menos, todos los días. El gimnasio, por tanto, no es un propósito de año nuevo.
El fumar… los que fuimos fumadores de verdad todavía nos seduce el aroma de un cigarrillo cuando nos encontramos con alguien fumando, aunque si tu entorno es sano, habrá pocas personas a tu alrededor que fumen. Dejar el tabaco también es un raro objetivo.
Entonces, ¿cuáles son las ideas que rondan por la cabeza de los mortales?
Tal vez pedir salud. Pero eso no depende de nosotros.
Tal vez un poco de suerte. Pero en las loterías varias acabamos pidiendo salud.
Tal vez deberíamos en nuestra carta a los Reyes Majos pedir:
un poco de empatía,
un poco de buen humor,
un poco de humanidad,
un poco de sentido común, el menos común de los sentidos.
Con empatía, buen humor, humanidad y sentido común se puede hacer un buen cóctel para sobrellevar la agresividad y los malos espíritus que corren por todas partes.
Entre la clase política y entre los que llevan un volante en las manos. Al cruzar una calle, al esperar una cola en el supermercado. ¿Por qué parece que estamos peleados con el mundo, permanentemente enfadados?
Si recordáramos una sonrisa al decir <<Buenos días>>, un <<Por favor>> y un <<Gracias>> tendríamos ganado mucho. Eso sí que son buenos propósitos para el año que comienza.
Personalmente tengo alegrías familiares que nos llegarán en el 2025, por lo que me siento muy feliz.
También espero la resolución de la publicación de mi tercer manuscrito. He sido fiel al <<No te precipites>> pero si en dos meses no se alinean los astros para resolver el enigma, volveremos a la casilla de inicio para decidir. Un buen comienzo de año, sin duda.
Y algún proyecto más como la publicación de un relato entre otros muchos, que me va a hacer mucha ilusión. Será uno de 101.
Entre los propósitos también está querer y ser querida, que nunca está de más. Leer, escribir, viajar… Cuidar y que me cuiden. Salud, sí. Y felicidad.
Eso es lo que os deseo a todos. Un año con salud, felicidad, empatía y sentido común.
¡Feliz 2025!