Dicho así podría sonar estupendo. ¿Pero una hora más para qué?
En este absurdo (o no) cambio de horas, de verano a invierno, que es como sacar la ropa de abrigo y guardar los trajes de baño y las chanclas; que es despertarte solo unos días con un poco más de luz para languidecer en unas tardes que terminan apresuradamente rápido, esa hora más de domingo a veces la aprovechamos y a veces no. Trastoca sueños, hambres, rutinas, y a algunas personas les causa desasosiego y ansiedad.
A mí me vino bien esta mañana no madrugar y tomarme un café con Javier del Pino en @la_ser con Juan José Millás y Paqui Ramos visitando la feria “Funermostra”.
He comenzado el doomingo riendo, y eso, no tiene precio. Podéis escucharlo en el podcast Las edades de Millás: http://share.google/Sk1r5vW3HVGmRUPSm.
Me parece fantástico saber reírse de la muerte, del mercado de ataúdes y del márketing montado en torno a estas historias. Sí, ya sé que por tradición histórica, el ser humano tiene miedo a morirse y hay muchas personas supersticiosas con ese tema, pero de verdad, si quereis quitarle hierro al asunto, escuchad al escritor y a las innovaciones del mercado funerario. Un poco más de morbo y buscáis la imagen de Juan José Millás dentro de un féretro.
La semana ha transcurrido entre lecturas y escritura. Recomiendo si no habéis leído la primera novela de @sollasobral, la escritora novel Lucía, Comerás flores. Una obra valiente, arriesgada, directa, sobre una joven y su relación con un hombre maduro tras el duelo no resuelto de la muerte de su padre. Bien escrita, bien contada, nos habla del amor y de lo que no es amor, de lo que todo el mundo ve, y lo que uno siente, del dolor que produce lo que no es amor y el dolor que se produce uno mismo cuando se quiere engañar. Todo con un lirismo y una forma de tratar temas tan difíciles como el maltrato no físico que merece una lectura.
Y se me acumulan los libros porque el martes 28 de octubre presenta en @amapolaslibreria su última novela @xoantallon, Mil cosas. Esta noche la acabaré. También como la de Lucía, con ritmo vertiginoso que invita a leer y leer y no hacer otra cosa más que leer.
Entre medias, amigos de siempre, reencuentros, celebraciones y una afonía que me lleva a escribir estas reflexiones alocadas de domingo noche rodeada de remedios caseros como miel con limón, infusión de regaliz, vickvaporub, que presagian que el invierno está llegando y que si no has hecho el cambio de armario te verás obligada a utilizar capas y capas de ropa como si fueras una cebolla.
Terminamos mes (¿qué hacemos con el tiempo que corre tanto?) y celebraremos a los santos y difuntos. ¿Lleváis flores a los cementerios? ¿Encendéis velas? ¿Recordáis más a los seres queridos que ya no están? En la feria que os comentaba al principio ya se están especializando en hacer reuniones tras las incineraciones y entierros. Tradición americana que vemos en las películas. Pero eso no es novedad. Se ha hecho en los pueblos de España toda la vida. Antes del entierro y después del entierro.
Para celebrar estos días de Halloween, leeremos en @clublecturamiercolesnoche, La maldición de Hill House de Shirley Jackson. El terror siempre es adecuado para estos días. Si no has leído Drácula de Bram Stoker también es buen momento para hacerlo.
Feliz semana y disfrutad de la vida, que el tiempo vuela.







