Se conocieron el primer día de curso. Esperaban los dos a la puerta. Enseguida congeniaron. Tenían edades similares y mucha soledad a sus espaldas.
Los dos estaban en paro. Llevaban a sus hijos mayores a la guardería por primera vez mientras cuidaban de sus bebés en el carrito. El marido de ella era un gran ejecutivo de ventas al que apenas veía. La mujer de él tenía un carrerón en el mundo de la moda.
Ellos, los dos, cuidaban de los niños. Con ayuda, sí. Su nivel de vida se lo permitía. Pero pasaban la mayor parte del tiempo solos.
Comenzaron a hablar y sintonizaron de inmediato. Fueron unos meses muy bonitos mientras crecían los bebotes y paseaban y paseaban…
El final de curso fue ayer. Y Lola y Jaime ya se echan de menos.

Como a ti
Como un perro herido me encontraba tras el asesinato de mi compañera. Todos llorábamos su pérdida pero no entendíamos por qué había muerto. ¿Quién podía haberle hecho aquello? ¿Qúé alma degenerada se había enseñado con su cuerpo? El forense determinó que no había sido...