Divagaciones dominicales.
Dice Hemingway en París era una fiesta: “Al terminar un cuento me sentía siempre vaciado y a la vez triste y contento, como si hubiera hecho el amor, aquella vez estaba seguro de que era un buen cuento, aunque para saber hasta qué punto era bueno había que esperar a releerlo al día siguiente”.
La reescritura trata de eso, de aquello que escribiste ayer, hace un mes o dos años y vuelves a poner tus ojos o tu teclado dispuesto a darle una segunda oportunidad a lo que dejaste en un cajón. Muchas veces no eres consciente de lo que has escrito, o no recuerdas cómo lo escribiste, sobre todo si, como en mi caso, no he tenido muchos lectores profesionales que comentaran mis palabras. Y cuando un profesional te empieza a contar cosas que tú no eres consciente de haber hecho, olvidarías tus palabras y las volverías a guardar en el cajón.
Hay que leer desde el cariño y la autocrítica guiado por sabias palabras para reencontrar el corazón de una novela que tal vez por muchas vueltas dadas se encuentra un poco perdida. Creo que con trabajo e ilusión retomará su camino.
He tenido el privilegio de recibir en mi casa un ejemplar de #Elclubdelosmartespoéticos (2026) coordinado por la poeta y escritora @noemitgiacomelli. La idea de poemas escritos por carta entre amigos con sobre y sello y buzón de Correos en este siglo XXI tan deshumanizado, me hace volver a sentir la poesía como algo fundamental en la vida. Quizá sea yo también capaz de contestar a esas mágicas palabras que aparecen en el buzón una vez al mes. No puedo agradecer más lo que supone recibir estos poemas. Emoción, gratitud. Felicidad.
Os invito a leer esta antología editada por @eireneeditorial. Dejo aquí un fragmento del poema El club de los martes poéticos escrito por Noemí Trujillo:
“¿Qué es un poeta sin un amigo
con quien compartir sus versos?
Decidme, ¿qué es?
Ya lo sé, fue Agatha Christie
quien fundó El Club de los Martes
y ellos cada semana se reunían
para intentar encontrar la solución
de algún misterio…”
Volver a la poesía produce alegría, igual que la vuelta a la escritura de cartas con mi querida @solangevernon, Lara, con papel y sobres especiales hablando de literatura, de maternidad, de amistad, de la vida…
Feliz semana y felices lecturas







