Divagaciones dominicales
Según la RAE en su segunda acepción la ternura es un sentimiento de cariño entrañable.
Sé que vivimos un mundo feo. Que a poco que escuches la radio o veas un telediario no entiendes que a pesar de la Historia, de lo que deberíamos haber aprendido, cometamos los mismos errores para desastre de la humanidad.
Pero yo hoy solo siento una ternura inmensa en mi corazón. He cuidado durante tres días de mi pequeña nieta de un año, y la vida toma otro color. Es de otro color. Del que tienen las cosas cuando las mira con su inocencia y levanta su bracito y dice “Más”; cuando te da un beso sin pedírselo; cuando se ríe al jugar revolcándonos por el suelo o cuando le lees veinte veces el mismo cuento y termina diciendo “Más”.
Quiero esa ternura para todos los días de mi vida. Porque me ilumina el alma. Porque me alegra el corazón. Porque soy un poco mejor cada día gracias a ella.
Feliz semana, lectores.







